Medio Ambiente | Chinampa Refugio propone restaurar Xochimilco mediante agricultura ancestral y conservación del ajolote

El proyecto Modelo Chinampa-Refugio, impulsado por ecólogos, economistas y chinamperos locales, no busca solo conservar, sino reactivar un ecosistema milenarioDavid Espejo

Fuente original: WIRED
Autores de origen: Anna Lagos


Un grupo de especialistas y productores locales desarrolla el Modelo Chinampa-Refugio, una iniciativa orientada a restaurar el sistema agrícola tradicional de Xochimilco y a mejorar las condiciones del ajolote, especie endémica en peligro crítico de extinción. El proyecto busca recuperar funciones ambientales de las chinampas, mejorar la calidad del agua y establecer áreas protegidas donde los ajolotes puedan mantener poblaciones estables.

Las chinampas, construidas con estructuras de troncos, raíces y tierra, actúan como filtros biológicos que reducen la entrada de contaminantes y limitan el acceso de especies invasoras como carpas y tilapias. Estas barreras permiten que los ajolotes se desarrollen con menor riesgo. En un tramo de 300 metros de canal dentro de una chinampa-refugio pueden vivir entre 200 y 300 ajolotes.

El proyecto cuenta con la participación de chinamperos locales, quienes aplican métodos tradicionales de cultivo y técnicas de mejoramiento del agua mediante biofiltros. Con la certificación de productos agrícolas, se busca incrementar los ingresos de los productores y fortalecer la permanencia de la actividad agrícola en la zona.

Xochimilco ha registrado una reducción significativa de las poblaciones de ajolote en las últimas décadas. Estudios indican que la presencia de especies invasoras, la contaminación y el ruido afectan la viabilidad de esta especie. Investigaciones previas estimaron densidades de hasta 6.000 ajolotes por kilómetro cuadrado, cifra que disminuyó de manera severa con el tiempo. Actualmente se realiza un nuevo censo para actualizar los datos en el ecosistema.

El Modelo Chinampa-Refugio opera bajo un enfoque de restauración ecológica y gestión socioambiental. Sus metas incluyen mejorar la calidad del agua, reducir impactos provocados por la actividad urbana y aumentar la producción agrícola sin el uso de agroquímicos. Hoy existen alrededor de 30 chinampas-refugio operativas; la proyección es duplicar esa cantidad. Según los responsables del proyecto, la construcción de 10 nuevas unidades requiere una inversión anual aproximada de 5 millones de pesos, con costos de mantenimiento cercanos a 2 millones.

El programa incluye herramientas complementarias como la certificación “Etiqueta Chinampera”, que promueve prácticas agrícolas sostenibles y cadenas de distribución más directas. Con ello se pretende disminuir el cambio de uso de suelo y favorecer la conservación del área.

El modelo se basa en más de dos décadas de investigación participativa y combina conocimientos locales con estudios académicos sobre viabilidad poblacional del ajolote, calidad del agua y manejo de especies invasoras.


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Esta nota es una reinterpretación automatizada, generada por inteligencia artificial, basada en información publicada originalmente por la agencia WIRED. Su objetivo es presentar los hechos de forma neutral y sin valoraciones. Se recomienda consultar la fuente original para mayor contexto.