Fuente original: WIRED
Autores de origen: Fernanda González
La Cámara de Diputados aprobó por unanimidad la reforma constitucional que reduce la jornada laboral semanal en México de 48 a 40 horas, con un día obligatorio de descanso por cada seis trabajados. La iniciativa avanzó sin cambios y continuará su proceso legislativo en los congresos estatales.
La enmienda fue avalada en lo general con 469 votos a favor y 411 en lo particular, tras haber sido aprobada previamente por el Senado de la República. El proyecto será enviado ahora a los congresos locales y requerirá el respaldo de al menos 17 legislaturas para su promulgación. De cumplirse ese requisito, podría entrar en vigor el 1 de mayo, en el marco del Día Internacional de los Trabajadores.
En términos generales, la reforma plantea una reducción gradual de la jornada entre 2026 y 2030, mediante recortes de dos horas por año. El texto establece que, durante el periodo de transición, los empleadores no podrán disminuir sueldos, salarios ni prestaciones.
El dictamen introduce además un nuevo esquema para el trabajo extraordinario. Las horas adicionales deberán pagarse con un 100% más que las ordinarias; el límite de tiempo extra se amplía de 9 a 12 horas semanales, distribuidas en hasta cuatro horas diarias durante un máximo de cuatro días. Asimismo, se prohíbe que personas menores de 18 años realicen labores extraordinarias. En caso de incumplimiento, se establece un pago adicional del 200% sobre el salario correspondiente.
En un comunicado, la Cámara de Diputados señaló que la reforma prioriza el bienestar de las personas trabajadoras sin comprometer la productividad ni la estabilidad económica. Indicó que las disposiciones podrían beneficiar a 13.4 millones de trabajadores, al reducir la fatiga y favorecer el equilibrio entre la vida personal, familiar y laboral.
No obstante, sectores de oposición, activistas y organizaciones sindicales independientes advirtieron posibles efectos adversos. Argumentan que la combinación del nuevo esquema de horas extraordinarias con el día obligatorio de descanso podría propiciar abusos y afectar los ingresos.
El coordinador del Partido Revolucionario Institucional en la Cámara, Rubén Moreira, señaló que, aunque la reforma fija una jornada de 40 horas, permite concentrar la actividad en seis días. A su juicio, la regulación de las horas adicionales podría derivar en un “engaño”, al incentivar el uso de tiempo extraordinario en lugar de nuevas contrataciones.
De forma similar, la Mesa de Diálogo Sindical, la Asociación General de las y los Trabajadores y la Unión Nacional de Trabajadores expresaron que el diseño aprobado no reduce de manera efectiva el tiempo de trabajo. También advirtieron que permitir hasta 12 horas extra semanales, junto con la prohibición de reducir salarios, podría intensificar el ritmo de producción y aumentar el desgaste físico y mental.
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Esta nota es una reinterpretación automatizada, generada por inteligencia artificial, basada en información publicada originalmente por la agencia WIRED. Su objetivo es presentar los hechos de forma neutral y sin valoraciones. Se recomienda consultar la fuente original para mayor contexto.