Ciencia | Los abejorros pueden interpretar destellos de luz como código Morse, revela estudio del Reino Unido

Fuente original: WIRED
Fecha: 03 de Diciembre de 2025
Autores de origen: Ritsuko Kawai.


Un nuevo estudio realizado en el Reino Unido reveló que los abejorros son capaces de distinguir la duración de destellos luminosos de forma similar al código Morse, una habilidad que, hasta ahora, solo se había confirmado en humanos y algunos vertebrados como palomas y macacos.

El descubrimiento demuestra que estos insectos pueden procesar intervalos de luz cortos y largos para orientar su comportamiento, pese a que en su entorno natural no se encuentran con estímulos intermitentes.

Alex Davidson, investigador de Queen Mary University of London, explicó que esta habilidad podría ser una extensión de su capacidad para procesar el tiempo, útil para tareas ecológicas como seguir movimientos, localizar flores o comunicarse.

Cómo se hizo el experimento

El equipo entrenó abejorros en un laberinto con dos tipos de señales visuales: destellos cortos (0.5 o 1 segundo) y destellos largos (2.5 o 5 segundos). Uno de los patrones conducía a una recompensa de agua azucarada, mientras que el otro terminaba en una solución amarga.

Para evitar que usaran la ubicación como pista, la posición de los emisores cambiaba en cada ensayo. Los resultados mostraron que los abejorros aprendieron a identificar la duración de los destellos y seguían eligiendo el patrón correcto incluso cuando la recompensa desaparecía.

Además, los científicos igualaron el tiempo total de luz encendida en ambos estímulos para descartar que los insectos se guiaran por la cantidad de luz recibida. Aun así, lograron diferenciar entre los patrones, lo que indica una verdadera percepción temporal.

Un sentido del tiempo más complejo de lo que se creía

Los resultados sugieren que el procesamiento del tiempo en los abejorros es una capacidad cognitiva generalizada, no limitada al contexto natural. Este mecanismo es fundamental para aprender ciclos de reposición del néctar e incluso para comunicarse con otras abejas.

Sin embargo, los mecanismos biológicos que permiten medir intervalos tan breves siguen siendo un misterio. Los relojes internos basados en procesos bioquímicos son demasiado lentos, lo que sugiere la existencia de distintos sistemas de temporización operando simultáneamente.

Comprender cómo un cerebro tan pequeño —menos de un milímetro cúbico— puede procesar información temporal de manera tan precisa podría inspirar avances en inteligencia artificial y ayudar a descifrar cómo interactúan las percepciones de tiempo y espacio en sistemas cerebrales complejos.

Disclaimer

Esta nota es una reinterpretación automatizada, generada por inteligencia artificial, basada en información publicada originalmente por la agencia WIRED. Su objetivo es presentar los hechos de forma neutral y sin valoraciones. Se recomienda consultar la fuente original para mayor contexto.