Ciencia | Tu cerebro cambia en cinco etapas clave: así se reorganiza su estructura desde la infancia hasta la vejez

Fuente original: WIRED
Fecha: 25 de noviembre de 2025
Autores de origen: Fernanda González


Un equipo de neurocientíficos de la Universidad de Cambridge identificó cinco grandes etapas estructurales en el cerebro humano, cada una marcada por cambios profundos en la forma en que procesamos información, aprendemos y respondemos al entorno. Este mapa de reorganización cerebral —definido por cuatro puntos de inflexión a los 9, 32, 66 y 83 años— puede ayudar a comprender mejor la vulnerabilidad a trastornos neurológicos y mentales en distintos momentos de la vida.

El estudio se basó en más de 3,800 escáneres cerebrales de personas entre los 0 y 90 años, obtenidos mediante resonancia magnética de difusión, una técnica que permite analizar el estado de las fibras nerviosas a partir del movimiento de las moléculas de agua.

“Sabíamos que el cableado cerebral cambia, pero no teníamos una visión completa del proceso a lo largo de la vida”, explica Alexa Mousley, autora principal. Esta investigación aporta esa visión por primera vez.


Las cinco etapas del cerebro según la ciencia

1. Infancia: consolidación de redes (0–9 años)

En esta fase el cerebro fortalece las sinapsis más utilizadas y aumenta la materia gris y blanca. Alrededor de los 9 años se alcanza el máximo espesor cortical, lo que marca una madurez inicial de la estructura y abre paso a grandes transformaciones cognitivas… y también a una mayor sensibilidad a trastornos de salud mental.


2. Adolescencia ampliada: refinamiento neuronal (9–32 años)

Durante este periodo se observa un crecimiento sostenido de la materia gris y un refinamiento progresivo de las redes cerebrales. El punto más notable ocurre entre los 29 y 32 años, considerado el “pico de reorganización”.

Expertos externos aclaran que esto no significa que el cerebro permanezca “inmaduro” hasta los 32. Lo que indica es que los patrones de reorganización iniciados en la niñez continúan hasta esa edad, no que las funciones cognitivas sean adolescentes.


3. Edad adulta temprana: especialización funcional (32 años en adelante)

A partir de los 32, la conectividad cerebral adopta un camino distinto: las redes se vuelven más especializadas y segregadas. La consolidación se vuelve más lenta, lo que se relaciona con una estabilización —no un deterioro— de habilidades como la personalidad y la inteligencia.


4. Envejecimiento medio: declive gradual de conectividad (≈66 años)

Hacia los 66 años aparece otro punto de inflexión, asociado con una disminución progresiva de la materia blanca. Esto puede incrementar la vulnerabilidad a factores como hipertensión o trastornos metabólicos, que alteran la comunicación neuronal.


5. Envejecimiento tardío: reorganización compensatoria (≈83 años)

En esta etapa la conectividad global del cerebro disminuye notablemente y algunas regiones empiezan a compensar el deterioro de otras. Los datos son más limitados, pero marcan una fase final definida por menor integración y mayor dependencia de redes locales.


Qué significan estos cambios para la salud cerebral

De acuerdo con los autores, entender estas transiciones estructurales permite identificar ventanas de mayor vulnerabilidad:

  • Infancia: riesgo de trastornos del neurodesarrollo
  • Adolescencia prolongada: aparición de problemas de salud mental
  • Vejez: riesgo de deterioro cognitivo y demencias

Duncan Astle, coautor del estudio, resume: “Nuestra trayectoria cerebral no es continua, sino una serie de puntos de inflexión. Esos momentos importan”.


Limitaciones del estudio

Los especialistas advierten que los resultados deben interpretarse con cautela:

  • La resonancia de difusión no permite entender directamente la función neuronal.
  • El análisis no distingue entre sexos, pese a que existen diferencias documentadas en ritmos de desarrollo.
  • Los puntos de inflexión no son fronteras rígidas, sino tendencias basadas en grandes volúmenes de datos.

Aun así, el estudio aporta un marco temporal sin precedentes para comprender cómo cambia el conectoma cerebral en el tiempo.

Disclaimer

Esta nota es una reinterpretación automatizada, generada por inteligencia artificial, basada en información publicada originalmente por la agencia WIRED. Su objetivo es presentar los hechos de forma neutral y sin valoraciones. Se recomienda consultar la fuente original para mayor contexto.