Fuente original: WIRED
Fecha: 29 de noviembre de 2025
Autores de origen: Fernanda González
AUn equipo de científicos del Instituto Karolinska (Suecia) logró identificar un circuito cerebral que parece ser decisivo en la aparición de las conductas repetitivas características del trastorno obsesivo-compulsivo (TOC). Aunque este trastorno afecta a millones de personas en el mundo, todavía se desconocen sus causas exactas y las terapias disponibles no funcionan igual para todos los pacientes. Este nuevo hallazgo abre la posibilidad de desarrollar intervenciones más precisas a nivel neuronal.
Un circuito cerebral que prioriza comportamientos repetitivos
El TOC, según el Instituto Nacional de Salud Mental de EE. UU., implica la presencia de pensamientos intrusivos recurrentes (obsesiones) y conductas repetitivas (compulsiones). Estas acciones consumen tiempo, generan malestar y pueden interferir gravemente en la vida cotidiana.
Los investigadores identificaron una conexión clave entre tres regiones cerebrales:
- el hipotálamo lateral, que regula funciones básicas como el sueño, el estado de ánimo y el hambre;
- la habénula lateral, encargada de procesar señales de desagrado;
- y el núcleo accumbens (ACB), implicado en la motivación, el placer y la recompensa.
Esta vía está regulada por un grupo de neuronas sensibles al estrés denominadas Esr1+.
Ratones con comportamientos compulsivos inducidos
Para comprender cómo este circuito influye en la conducta, los científicos activaron las neuronas del ACB y las Esr1+ utilizando técnicas de optogenética y quimiogenética. Al “encender” este circuito, los ratones comenzaron a mostrar comportamientos repetitivos como cavar y olfatear sin parar, incluso cuando había comida disponible u otros estímulos gratificantes.
La repetición sostenida de estas activaciones llevó a que los animales priorizaran estas conductas compulsivas por encima de necesidades básicas como alimentarse o socializar, imitando de forma notable los patrones observados en el TOC humano.
El profesor Konstantinos Meletis, líder del estudio, explicó:
“Esto nos da una nueva comprensión de cómo el cerebro puede priorizar ciertos comportamientos sobre otros, incluso cuando no son funcionales ni gratificantes”.
¿Es posible “apagar” el TOC desde el cerebro?
La parte más relevante del estudio fue que, al desactivar la conexión entre el hipotálamo y la habénula lateral, las conductas compulsivas desaparecieron. Este resultado sugiere que esta vía neuronal podría ser un objetivo terapéutico en el futuro.
El equipo considera que el hallazgo ofrece una base biológica sólida para comprender el surgimiento de trastornos vinculados con comportamientos repetitivos, como el TOC y ciertas adicciones. Sin embargo, advierten que aún se necesita más investigación para determinar cómo intervienen los neurotransmisores, los cambios en la actividad cerebral y otras conexiones neuronales.
Aun así, el estudio abre una puerta prometedora al desarrollo de tratamientos más específicos, menos invasivos y potencialmente más eficaces para quienes viven con TOC.
Disclaimer
Esta nota es una reinterpretación automatizada, generada por inteligencia artificial, basada en información publicada originalmente por la agencia WIRED. Su objetivo es presentar los hechos de forma neutral y sin valoraciones. Se recomienda consultar la fuente original para mayor contexto.