Fuente original: WIRED
Autores de origen: Ritsuko Kawai
Diversas investigaciones recientes advierten que cerca de la mitad de las playas arenosas del planeta podrían desaparecer hacia finales de siglo. Aunque el aumento del nivel del mar es un factor determinante, los estudios señalan que otros procesos asociados, incluidos los vinculados a las actividades humanas, están acelerando la erosión costera.
En un simposio realizado en Montevideo, Uruguay, el equipo dirigido por Omar DeFeo, profesor de la Universidad de la República, presentó un análisis basado en 32 años de observaciones de 315 playas en cinco continentes. La investigación combinó datos satelitales sobre temperatura del mar, presión atmosférica y vientos, junto con información local sobre pendiente de las playas, tamaño del grano de arena y amplitud de mareas.
Los resultados muestran erosión severa en una quinta parte de las playas estudiadas. Al clasificar los litorales en cinco grupos según su estructura, los investigadores identificaron una tendencia: cuanto más amplias y suaves son las playas, mayor es la probabilidad de retroceso de la línea de costa.
El estudio también identificó zonas donde la erosión se intensifica debido a la combinación de factores climáticos, como anomalías en la presión del nivel del mar, incremento de vientos hacia tierra, aceleración del calentamiento oceánico y elevación del nivel del mar. Entre las áreas señaladas se encuentran sectores del Atlántico Sudoccidental, el Océano Índico y el Pacífico Sudoriental.
Las playas están compuestas por tres zonas interconectadas: dunas situadas por encima de la línea de pleamar, la franja expuesta durante la marea baja y la zona sumergida cercana a la rompiente. De acuerdo con DeFeo, la interacción de sedimentos entre estas áreas mantiene el equilibrio ecológico. La pérdida de dunas debido a urbanización o presión turística reduce la capacidad natural de amortiguamiento ante tormentas.
Investigaciones en Brasil mostraron que la presencia elevada de bañistas es uno de los factores que más afecta a la biomasa de la zona sumergida. Además, la edificación sobre la arena y la limpieza mecánica de playas disminuyen la biodiversidad y alteran la dinámica del ecosistema.
En regiones como Asia-Pacífico, se proyecta que países como Japón podrían perder entre 30% y 60% de sus costas naturales para 2100. Los países insulares del Pacífico, así como atolones de baja altitud en el Índico, enfrentan riesgos altos por erosión costera e inundaciones, incluso bajo escenarios de bajas emisiones.
Los expertos advierten sobre un fenómeno conocido como “estrangulamiento costero”, que ocurre cuando el aumento del nivel del mar avanza desde un lado mientras el desarrollo urbano ocupa el espacio desde tierra firme, limitando la capacidad natural de las playas para desplazarse y conservarse. Se recomienda un enfoque integrado de gestión costera que considere tanto los factores locales como los regionales para mitigar los impactos proyectados.
Disclaimer
Esta nota es una reinterpretación automatizada, generada por inteligencia artificial, basada en información publicada originalmente por la agencia WIRED. Su objetivo es presentar los hechos de forma neutral y sin valoraciones. Se recomienda consultar la fuente original para mayor contexto.