Fuente original: The New York Times
Autores de origen: Nicholas Nehamas, Seamus Hughes y Christiaan Triebert
Autoridades de Estados Unidos imputaron al capitán de un buque petrolero que fue perseguido durante varias semanas por fuerzas estadounidenses tras dirigirse a Venezuela, en el primer caso penal derivado de la ofensiva del gobierno de Donald Trump contra el petróleo venezolano.
El capitán, Avtandil Kalandadze, enfrenta dos cargos federales según una acusación fechada el 12 de febrero. El primero lo señala por exhibir falsamente la bandera de Guyana en el petrolero, pese a que la nave no estaba registrada en ese país, con el objetivo de evitar su incautación por la Guardia Costera de Estados Unidos el 20 de diciembre. El segundo cargo lo acusa de desobedecer la orden de detener el buque y permitir su abordaje.
De acuerdo con la acusación, el barco —entonces denominado Bella 1— navegaba por el mar Caribe rumbo a Venezuela cuando dio media vuelta hacia el océano Atlántico, perseguido por fuerzas estadounidenses. Durante la travesía, la nave cambió su nombre a Marinera, reclamó protección rusa, pintó una bandera de Rusia en su costado y fue registrada en la base de datos oficial de buques de ese país.
El gobierno ruso solicitó por canales diplomáticos que Estados Unidos cesara la persecución. No obstante, las fuerzas estadounidenses abordaron y apresaron el petrolero el 7 de enero cerca del Reino Unido, y detuvieron a Kalandadze junto con la tripulación.
La incautación se enmarca en los esfuerzos del gobierno estadounidense por frenar el comercio de petróleo venezolano. Hasta ahora, Estados Unidos ha abordado otros ocho barcos vinculados a este comercio, que forman parte de una denominada flota fantasma dedicada al transporte de crudo de Venezuela, Irán o Rusia en presunta violación de sanciones internacionales.
Las autoridades indicaron que obtuvieron una orden de incautación basada en el historial del buque en el transporte de petróleo iraní para grupos vinculados al terrorismo. Tras la detención, la esposa de Kalandadze, Natia Dzadzama, presentó sin éxito un recurso legal en el Reino Unido para impugnar la detención, según medios locales.
El abogado de Dzadzama, Aamer Anwar, afirmó en un comunicado que Estados Unidos mostró “desprecio por el Estado de derecho y las obligaciones internacionales” con el Reino Unido. La Casa Blanca y el Departamento de Justicia no respondieron a solicitudes de comentarios.
La BBC informó el mes pasado que Estados Unidos planeaba presentar cargos contra otro miembro de la tripulación y que los otros 26 tripulantes habían sido puestos en libertad.
Disclaimer
Esta nota es una reinterpretación automatizada, generada por inteligencia artificial, basada en información publicada originalmente por la agencia The New York Times. Su objetivo es presentar los hechos de forma neutral y sin valoraciones. Se recomienda consultar la fuente original para mayor contexto.