Fuente original: WIRED
Autores de origen: Andy Greenberg
Durante la vista de sentencia de Lin Rui-Siang, administrador del mercado de la web oscura Incognito, surgió una revelación clave: un empleado del sitio que actuaba como moderador habría estado controlado en secreto por el FBI, y aun así presuntamente autorizó la venta de pastillas contaminadas con fentanilo, incluidas las vinculadas a una muerte confirmada.
El caso se expuso en un tribunal federal de Manhattan, donde el médico David Churchill relató el hallazgo del cuerpo sin vida de su hijo Reed, de 27 años, tras consumir pastillas vendidas como oxicodona que contenían fentanilo. Esas drogas formaban parte del enorme volumen de estupefacientes —opioides, MDMA, metanfetamina y cocaína— que Incognito facilitó durante casi cuatro años de operación.
Lin, ciudadano taiwanés de 25 años, fue condenado a 30 años de prisión, una de las penas más severas impuestas en Estados Unidos por delitos relacionados con mercados de drogas en la dark web. Sin embargo, su defensa reveló que una “fuente humana confidencial” del FBI habría gestionado gran parte de las operaciones diarias del sitio mientras permitía transacciones prohibidas por las propias normas del mercado.
Según el abogado defensor Noam Biale, el informante tenía facultades para retirar vendedores que ofrecieran fentanilo, pero en múltiples ocasiones habría aprobado productos señalados como potencialmente contaminados. En una llamada desde prisión con WIRED, Lin afirmó que el informante supervisaba hasta el 95 % de las transacciones y actuaba como socio de facto, pese a que la fiscalía sostiene que era un subordinado que obedecía órdenes.
Documentos judiciales citan quejas de usuarios de Incognito que alertaron sobre pastillas con fentanilo que casi provocaron muertes. Aun así, el informante se habría limitado a reembolsar compras sin retirar a los vendedores implicados. Uno de ellos, RedLightLabs, vendió en 2022 las pastillas que causaron la muerte de Reed Churchill. Dos responsables de esa cuenta se declararon culpables en 2023 por múltiples muertes por sobredosis.
La fiscalía rechazó los argumentos de la defensa, señalando que Lin tomó conscientemente la decisión de permitir la venta de opioides, con pleno conocimiento del riesgo de envenenamiento por fentanilo. El Department of Justice declinó comentar más allá de sus escritos judiciales, mientras que el FBI no respondió a las solicitudes de comentarios.
La jueza Colleen McMahon expresó escepticismo sobre la duración de la operación encubierta del gobierno, señalando que el informante era, independientemente de su título, un activo del FBI. No obstante, concluyó que la magnitud de los delitos de Lin superaba cualquier posible responsabilidad del gobierno y dictó la sentencia de 30 años.
Disclaimer
Esta nota es una reinterpretación automatizada, generada por inteligencia artificial, basada en información publicada originalmente por la agencia WIRED. Su objetivo es presentar los hechos de forma neutral y sin valoraciones. Se recomienda consultar la fuente original para mayor contexto.