Myanmar | El gobierno destruye solo parte del complejo de estafas KK Park y expertos alertan que es “propaganda”

Fuente original: WIRED
Fecha: 29 de noviembre de 2025
Autores de origen: Matt Burgess


Las autoridades militares de Myanmar llevan semanas asegurando que están desmantelando por completo KK Park, uno de los mayores y más notorios complejos de estafas del Sudeste Asiático. Sin embargo, nuevas imágenes satelitales muestran que la destrucción realizada hasta ahora se limita únicamente a una sección del gigantesco recinto. Especialistas en crimen organizado y trata de personas sostienen que las acciones del gobierno son, en gran medida, un acto de propaganda, mientras miles de víctimas continúan retenidas.

Una demolición parcial en un complejo que mueve miles de millones

Las imágenes satelitales tomadas el 16 de noviembre muestran varios edificios reducidos a escombros en la sección oriental de KK Park, situado en la frontera entre Myanmar y Tailandia. No obstante, cientos de edificios del resto del complejo permanecen intactos, incluidos aquellos utilizados para operar las estafas, según expertos consultados por WIRED.

Eric Heintz, analista de International Justice Mission, afirma que los militares buscan proyectar una imagen de acción:

“La junta hace creer que está desmantelando todo el complejo, pero las imágenes muestran solo una parte”.

Mechelle B. Moore, directora de Global Alms, coincide en que la operación parece estar diseñada para generar titulares:

“Los edificios esenciales para operar las estafas siguen intactos. Los jefes y supervisores ya huyeron”.

KK Park pasó de ser un terreno vacío hace cinco años a convertirse en un enclave gigantesco controlado por redes de crimen organizado vinculadas a grupos chinos. Allí, miles de personas engañadas con falsas ofertas laborales son obligadas a realizar estafas globales, con violencia, amenazas y confiscación de pasaportes.

Detenciones masivas, expulsiones y destrucción de evidencia

La junta militar asegura haber demolido 237 de los 635 edificios “ilegales” del complejo, además de detener a 1.847 extranjeros indocumentados y decomisar miles de dispositivos, incluidos 21.000 teléfonos y más de cien sistemas Starlink.

Sin embargo, para los expertos esto solo agrava otro problema: la destrucción de evidencia.
Jason Tower, de la Iniciativa Global contra el Crimen Organizado Transnacional, afirma:

“Esto es teatral. Se destruyeron unos 20.000 dispositivos que podrían haber sido evidencia clave”.

Las autoridades también informaron haber expulsado a más de 10.000 extranjeros desde enero, aunque organizaciones de derechos humanos alertan que muchas víctimas de trata están siendo tratadas como delincuentes en lugar de recibir protección.

Presión internacional y motivaciones políticas

Estas acciones se producen justo cuando EE. UU. y China aumentan su presión sobre Myanmar. Washington creó una Fuerza de Ataque contra los centros de estafas; Pekín extraditó y condenó a muerte a cabecillas vinculados a estas operaciones. Al mismo tiempo, la junta afronta unas elecciones ampliamente cuestionadas.

Para Moore, la ofensiva del gobierno responde más a intereses políticos que humanitarios:

“Es una maniobra propagandística. Hay víctimas aún retenidas o demasiado asustadas para marcharse”.

Tower añade que, por primera vez, grupos armados de resistencia han empezado a intervenir y tomar control de algunos complejos de estafas, algo que podría presionar a la junta desde otro frente.

La urgencia humanitaria

Los expertos señalan la prioridad: proteger a las víctimas.
Heintz advierte:

“Es crucial que cada persona liberada sea identificada como víctima de trata y no criminalizada”.

Mientras tanto, KK Park sigue parcialmente operativo, y la verdadera magnitud de la intervención militar permanece en duda.tos más específicos, menos invasivos y potencialmente más eficaces para quienes viven con TOC.

Disclaimer

Esta nota es una reinterpretación automatizada, generada por inteligencia artificial, basada en información publicada originalmente por la agencia WIRED. Su objetivo es presentar los hechos de forma neutral y sin valoraciones. Se recomienda consultar la fuente original para mayor contexto.