Fuente original: WIRED
Autores de origen: Fernanda González
España enfrenta su primer brote de peste porcina africana (PPA) desde 1994, tras detectar el virus en jabalíes silvestres cerca de Barcelona. Desde entonces, se han identificado 15 casos dentro de un radio de 6 kilómetros, lo que ha activado protocolos sanitarios y provocado restricciones internacionales a las exportaciones porcinas españolas.
La enfermedad, altamente contagiosa entre cerdos y jabalíes pero inocua para humanos, representa una amenaza económica significativa debido a la ausencia de una vacuna y al riesgo de propagación. Países como México, China, Brasil, Filipinas y Estados Unidos —parte de una lista que supera las 40 naciones— han suspendido parcial o totalmente las importaciones de carne porcina española, afectando gravemente a un sector que depende en un 60% de las ventas al exterior.
Aunque el origen del brote no está confirmado, se manejan cuatro hipótesis: restos de alimentos contaminados consumidos por jabalíes, transporte accidental del virus en vehículos, migración natural de fauna y una posibilidad aún debatida sobre un escape accidental en instalaciones de investigación.
Las autoridades han reforzado controles en granjas, transporte y fauna silvestre, además de recomendar evitar zonas afectadas para impedir la dispersión accidental del virus.
España, primer productor porcino de la Unión Europea, enfrenta un escenario incierto en uno de sus sectores económicos más importantes, cuyas exportaciones superaron los 8 800 millones de euros en 2024.
Disclaimer
Esta nota es una reinterpretación automatizada, generada por inteligencia artificial, basada en información publicada originalmente por la agencia WIRED. Su objetivo es presentar los hechos de forma neutral y sin valoraciones. Se recomienda consultar la fuente original para mayor contexto.