Estados Unidos | Acelera aprobación de químicos para centros de datos y crece la preocupación por los PFAS

Fuente original: WIRED
Fecha: 27 de noviembre de 2025
Autores de origen: Molly Taft


La administración de Estados Unidos impulsa un proceso de aprobación más rápido para nuevas sustancias químicas vinculadas a centros de datos, una medida que especialistas consideran clave para la expansión de la infraestructura tecnológica, pero que también podría facilitar la entrada al mercado de compuestos persistentes, incluidos los conocidos PFAS o “químicos eternos”.

En septiembre, la Agencia de Protección Ambiental (EPA) anunció que dará prioridad a la revisión de sustancias destinadas a centros de datos o proyectos relacionados. Esta decisión forma parte de una serie de reformas orientadas a acelerar el desarrollo tecnológico y la fabricación nacional. La estrategia surge luego de órdenes ejecutivas relacionadas con inteligencia artificial (IA) y un Plan de Acción que reunió miles de comentarios públicos, incluidas posiciones de la industria.

La EPA explicó que el nuevo sistema no elimina etapas del proceso de evaluación de riesgo, sino que coloca ciertos expedientes al inicio de la fila siempre que formen parte de un “proyecto que cumple los requisitos”, como infraestructura eléctrica de gran escala o iniciativas consideradas relevantes por los departamentos de Defensa, Interior, Comercio o Energía.

Sin embargo, exfuncionarios advierten sobre posibles vacíos. Señalan que la presión por agilizar aprobaciones podría permitir que algunos productos químicos avancen sin revisión exhaustiva, especialmente si cuentan con apoyo de alguna agencia federal. También temen que la velocidad afecte la calidad del análisis técnico realizado por los revisores.

Aunque los centros de datos no son grandes generadores directos de nuevas aplicaciones químicas, la creciente adopción de tecnologías como la “refrigeración por inmersión” sí podría aumentar el uso de sustancias especializadas. Algunos sistemas de refrigeración bifásica emplean fluidos que contienen compuestos fluorados, similares a los PFAS, que se caracterizan por su persistencia en el ambiente y su posible relación con afecciones de salud, como ciertos cánceres, problemas reproductivos y afectaciones inmunológicas. La Unión Europea y varios estados de EE. UU. actualmente evalúan restricciones estrictas para estos compuestos.

Empresas vinculadas a centros de datos y refrigeración han impulsado desarrollos con menos impacto ambiental, mientras que otras continúan trabajando en fluidos avanzados que requieren aprobación regulatoria. En paralelo, la industria de semiconductores —clave para la inteligencia artificial y la computación de alto rendimiento— utiliza sustancias químicas complejas en distintas fases de producción y podría beneficiarse especialmente de la vía rápida.

Grupos ambientales y expertos advierten que la nueva política podría ser utilizada por empresas que no construyen centros de datos, pero que buscan vincular sus productos a un proyecto elegible para acelerar su aprobación. Aun así, reconocen la necesidad de reducir los retrasos acumulados en la EPA, aunque piden mantener criterios estrictos de seguridad y evaluación de riesgos a largo plazo.

Disclaimer

Esta nota es una reinterpretación automatizada, generada por inteligencia artificial, basada en información publicada originalmente por la agencia WIRED. Su objetivo es presentar los hechos de forma neutral y sin valoraciones. Se recomienda consultar la fuente original para mayor contexto.